"BoJack Horseman" es una serie exclusiva de Netflix creada por Raphael Bob Waksberg que narra la historia de BoJack Horseman, protagonista de una popular Sitcom en la época de los 90, y que ahora se debate entre la melancolía de un éxito pasado, sus intentos por relanzar su carrera (lo cual incluye la redacción de su propia biografiá), y sus esfuerzos por lidiar con su extravagante círculo de amigos impregnados de la banalidad de Hollywoo -no, no es un error del escritor.
"BoJack Horseman" llama la atención de buenas a
primeras por los personajes: hay seres humanos y animales antropomórficos que interactúan entre ellos de una forma natural y fluida. Nadie se extraña, por
ejemplo, al ver a una mujer casada con un Golden Retriever. También hay características
de dichos animales que se ven reflejadas en los personajes: la altiva e
indiferencia de BoJack (caballo), la ternura e ingenuidad de Mr. PeanutButter
(un perro), y la elegancia de Princess Carolyne (una gata).
Muchas veces, nosotros como espectadores de series, observamos
la evolución positiva de los personajes que parten con trabas tanto físicas como
emocionales, y los vemos sortearlas a medida que transcurren las temporadas, volviéndose más
sabios o más inteligentes después de enfrentar esos problemas. Este molde no
solo no se cumple en esta serie: más que romper el molde, los creadores de esta serie le
dieron un giro a ese molde que es el camino del héroe que tantas veces se ha usado en la creación de historias en general.
Si uno siguiera la cronología normal de las series, podría suponer que los desastres que provoca BoJack, tanto para sí mismo como para quienes lo rodean, servirían de algún modo como lecciones para que este modificara su personalidad, pero, no solo no ocurre eso, sino que además BoJack sigue actuando de la misma forma, si es que no peor muchas veces. Este personaje es la decadencia del ser humano encarnada en un ser ficticio, pero que no genera rabia, sino pena y empatía. La magia que tiene esta serie es que nos muestra personajes multidimensionales con todas con sus trabas, sus cargas, y sus temores , mientras tratan de armar una vida e ir en busca de sus sueños y objetivos.
Si uno siguiera la cronología normal de las series, podría suponer que los desastres que provoca BoJack, tanto para sí mismo como para quienes lo rodean, servirían de algún modo como lecciones para que este modificara su personalidad, pero, no solo no ocurre eso, sino que además BoJack sigue actuando de la misma forma, si es que no peor muchas veces. Este personaje es la decadencia del ser humano encarnada en un ser ficticio, pero que no genera rabia, sino pena y empatía. La magia que tiene esta serie es que nos muestra personajes multidimensionales con todas con sus trabas, sus cargas, y sus temores , mientras tratan de armar una vida e ir en busca de sus sueños y objetivos.
Es una serie sumamente recomendable. Para mí, es un libro de
Albert Camus hecho serie y con animalitos.
Escrito por Miguel




