¿Alguna vez te has imaginado estar dentro de una Mente Colmena,
donde varias mentes funcionen sincronizadas para resolver problemas y realizar
acciones? Pues existe un juego de mesa que se asemeja a este concepto: The Mind, creado por Wolfgang Warsch, y editado por Fractal
Juegos. Nominado a Juego del Año 2018 en los Spiel des Jahres.
Contiene 120 cartas, entre las
cuales existen 4 tipos: números, vidas, shurikens, y niveles. Cuenta con 100
cartas numeradas del 1 al 100, 5 cartas de vida, 3 cartas de shuriken, y 12
cartas de niveles.
El juego consta de que un grupo
de participantes (de 2 a 4) tiene una cierta cantidad de cartas determinadas
por el nivel (Nivel 1 = 1 carta, Nivel 2 = 2 cartas...), las cuales deben
depositar en el centro de la mesa en un orden de menor a mayor ¿Cual es la
dificultad? Pues no pueden decir ni hacer gestos para indicar que numero
tienen, y al completar el nivel deben barajar de nuevo el mazo y repartir la
cantidad indicada por el nivel siguiente.
Para darle mas oportunidades de
ganar al grupo, es que contamos con cierta cantidad de vidas, las cuales se
pierden por error cometido. Además de "shuriken", que se pueden usar
siempre cuando todo el grupo lo quiera, y permiten que cada uno revele cual es
su carta mas baja. Estos 2 tipos de cartas se pueden ir ganando a medida que se
suba de nivel.
A simple vista parece un juego
sencillo, pero luego de leer las reglas se transforma en una incertidumbre. A la
primera partida ya todo es confusión al no poder comunicarte con el grupo, y habrá risas
al perder porque nunca tiraste la carta que era mas baja y pensabas que era
muy alta. Si hay algo que uno comienza a aprender durante las partidas es el
lenguaje kinesico de tu grupo, como las miradas y en la tensión que se vive en
momentos donde los números que se tienen son muy ajustados o muy lejanos. Es
muy recomendable, porque te dan ganas de jugar más y tratar de romper el
record anterior, y ganas de romper la monotonía de una junta con amigos con
él. Bueno, no por nada es que su primer tiraje se agotó completamente en Chile.
Compartiré 2 ejemplos verídicos que sucedieron en nuestro equipo:
1.- (2 jugadores - Nivel 7 - 1
vida) Yo tenía 1 carta (un 97) y mi compañero tenía 4, estábamos en la decena
de los 70. Mirándonos con mucha tensión, las posibilidades de que él tuviera un
98, 99, 100 eran MUY bajas. El veía que yo no tenía intenciones de botar mi
carta y decidió jugar con mucha cautela y muy atento a cualquier reacción mía.
Al final, tenía unos 80s y 90s mas bajos que mi carta.
2.- (2 jugadores - Nivel 4 - 1
vida) Yo tenía 1 carta (100) y mi compañero también 1 (99). La ultima carta
botada era un 75, osea que el universo de números eran 25. Ninguno tenía la
intención de botar su carta por estar seguro que el otro podía tener una mas baja.
La tensión aumentaba en la cara de mi compañero y yo estaba obligado a
aguantar, por todo el tiempo que fuera posible, ya que tenía la mas alta del
mazo. Al final, él botó casi sin esperanzas y luego yo boté mi 100, casi nos
abrazamos del gozo y alivio.
Este juego es muy recomendable para jugar con amigos e incluso con desconocidos. Observar y analizar el lenguaje corporal del otro para detectar patrones de movimiento y deducir que tiene en la mano es sumamente atrapante y divertido, y justifica largamente los galardones obtenidos por este juego, que además tiene muy buena rejugabilidad.
Escrito por Sebastián Q. y Miguel


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