El día de hoy les traigo una joya absoluta del
anime. En 1991, Gainax (sí, el mismo estudio de animación detrás de Neon Genesis Evangelion) lanzó una película
en forma de 2 OVAs con el nombre de Otaku
no Video (los OVAs llevan por nombre Otaku
no Video 1982 y More Otaku no Video
1985), con una duración cercana a la hora y media nos presenta una introducción
y visión de cómo es la cultura otaku, y la obsesión a esta, en especial a los manga
y los anime, así como a la historia de Gainax.
En Otaku no Video 1982 nuestro protagonista Ken
Kubo quien es un joven normal viviendo con su pareja Yoshiko Ueno, quienes son
miembros del club de tenis de su instituto. Después de una cena con conocidos,
se encuentra con un viejo amigo, Tanaka, quien lo introduce a la cultura otaku,
y junto a los excéntricos amigos de Tanaka poco a poco va dejando de lado su vida
normal para adentrarse en este mundo, al punto que es abandonado por su novia.
Esto marca un antes y un después en su vida, llevándolo a tomar la decisión de
no ser un simple otaku, sino que el Rey de los Otakus: Otaking, a causa de la
discriminación que ha descubierto al conocer de cerca esta cultura.
En More Otaku no Video 1985, vemos como Kubo y
Tanaka comienzan una compañía de kits de garaje, y es aquí donde conocen el éxito
y el fracaso en esta aventura… ¿cómo sigue la historia? Eso deben descubrirlo
ustedes o sino se sabrán toda la trama antes de verla.
¿Vale la pena ver Otaku no Video? Claro que sí. Esta película es un reflejo de la cultura otaku, mostrando lo bueno y lo malo
de esta, de la cual te muestran que no es bueno romper los límites en cuanto a
una pasión respecto a la vida diaria y como esta puede afectar tu interacción
con otras personas. También muestra la discriminación que sufren los otakus por
sus gustos, como son vistos como bichos raros por la sociedad, y como hay una
búsqueda de aceptación dentro de este nicho, el cual no podrán encontrar en el
mundo exterior, con la idea del Otaking.
La película cuenta con muchas referencias a
series de la época en la que se desarrolla la historia, como Uchuu Senkan Yamato, Urusei Yatsura, Captain Harlock, Lupin III,
Super Dimension
Fortress Macross y Cobra entre otras. Esto en gran
medida se debe a que la historia está basada parcialmente en los fundadores de
Gainax, quienes partieron siendo otakus entre fines de los 70 y principios de
los 80.
Uno de los aspectos más interesantes de Otaku no
Video es el de que, además de ser una película, es un documental con
entrevistas (falsas) a otakus (esta sección es llamado “Retrato de un Otaku”), en
donde muestran el contraste en las visiones de los otakus en ambas partes. Mientras en la película se enfatiza la a camaradería, la creatividad y la
aceptación del otaku, en las entrevistas se resaltan los aspectos negativos de
este. Los entrevistados (de los cuales sus identidades fueron protegidas con
censura en sus rostros y alteración en las voces) van desde gente con
trabajos normales a tipos de dudosa reputación, y nos cuentan
sus historias de esa etapa de sus vidas donde puedes ver su fanatismo por algún
tema específico, y no solo el manga y el anime. En algunos casos, estos se
muestran avergonzados de mostrar su faceta de otakus.
Entre estos personajes destaca el fanático del
porno que crea unos lentes que intentan borrar la censura que es común en la
pornografía japonesa y la aparición de un conocido (Hideaki Anno) que es un
gamer obsesionado con el personaje de un juego hentai (quien es Hiroko Serizawa de Cybernetic
High School, un H-Game de Gainax). Según la creencia popular, todos
los entrevistados trabajaban en Gainax en esa época. Sin duda esta sección es
bastante bizarra, y en especial por cómo se desarrollan las entrevistas y algunas
reacciones que tienen los entrevistados ante ciertas preguntas, lo cual se va
complementando de buena forma con la historia de Kubo.
Sin duda esta película es obligatoria de ver si eres o te sientes un
otaku hecho y derecho, porque es una declaración de principios de otakus para
otakus. También es recomendada para quienes gustan mucho del anime de los 90, porque la
animación es clásica de la época, haciéndola agradable para quienes
disfrutan de series de la época (personalmente me gusta este estilo de
animación).
Para terminar esta reseña de culto, solo queda citar
el opening de esta gran película el cual resume esta declaración de principios:
Tatakae! Otaking!
Escrito por Sorlac.








