El día de hoy les traigo una joya de la
animación japonesa: Genji Monogatari
(La Historia de Genji). Esta película de 1987 dirigida por Gisaburō Sugii es la adaptación de la novela del mismo nombre
escrita por Murasaki Shikibu en el
Siglo XI, considerada como la primera novela del mundo moderno (precedida por
clásicos como El Satiricón o El Asno de Oro) y también considerada
como la obra maestra de la literatura dinástica japonesa. Si bien la novela no
tenía un título como tal y a pesar de que con el tiempo ha recibido una gran
cantidad de títulos generalmente se le conoce con este nombre.
Genji
Monogatari nos sitúa en la cúpula del ambiente cortesano, Hikaru Genji, nuestro protagonista, es
el hijo del emperador. Durante las cerca de dos horas de duración de esta
película nos muestra cómo él tiene relaciones con distintas mujeres, pero
ninguna de ellas lo satisface, él busca algo más profundo y a su vez,
imposible. A su vez sus acciones tienen consecuencias que afectan su entorno,
algo que resulta ser un tormento para él ya que la felicidad que ansía no la
logra encontrar.
¿Vale la pena ver Genji Monogatari?, Es
algo complicado de responder, debido a que todos sus elementos tienen cosas que
destacar pero también tienen cosas que criticar.
Partiendo por la animación, esta es decente,
ni tan buena, ni tan mala pero esta no sufre de sentirse forzada, quizás esto
podría ser un punto en contra pero al ser una película que se mueve a un ritmo
suave y con un toque de melancolía este detalle cae como anillo al dedo.
Respecto al ritmo suave (o lento) que presenta
la película, al no tener grandes cambios en su historia, puede provocar que el
espectador pierda el interés en esta. Otro punto que puede jugar en contra es
que sus personajes son planos, si bien la historia gira en torno a Genji, todo
lo que es desarrollo va dirigido a él pero aun así ciertos aspectos de la trama
de Genji se sienten sin explicación.
El diseño de personajes es destacable,
considerando el realismo que tiene (en especial para una película de 1987),
aquí no verás personajes rubios de ojos azules, no, acá verás personajes de
rasgos japoneses, como debe ser, eso sí, a veces es un poco confuso reconocer
ciertos personajes, en especial los personajes femeninos, más allá de este
detalle, la película no depende de diseños de personajes que sean llamativos
para atraer al público, haciendo que menos sea más. Siguiendo con los diseños,
los fondos están bien hechos y no marcan mayores diferencias respecto a la imagen
principal, eso sí los efectos no son de lo mejor y aunque esto se presenta en
un par de ocasiones, no resulta ser algo que afecte demasiado la percepción que
tengas de la película.
La banda sonora está compuesta por música
tradicional japonesa, la cual es la elección más indicada para una película de
este tipo, la música es agradable de escuchar aunque a momentos se hace un poco
repetitiva, lamentablemente no tiene temas que sean destacables en general.
Como un detalle adicional, la película solo
trata los primeros doce capítulos de la novela, pero además aborda la
psicología de nuestro protagonista, algo que no ocurre en la novela.
Para finalizar, me atrevo a decir que Genji Monogatari es una joya que merece
una oportunidad, tal vez no es una película perfecta pero sería injusto juzgar
una obra que tiene mil años de antigüedad con los estándares actuales y en
especial por ser una adaptación que cumple con ser fiel a la obra original como
se ha mencionado anteriormente, de esta forma sabe transportar una pieza de
otro tiempo a la actualidad. Eso sí, me atrevo a decir que esta película la podrán disfrutar más quienes son fanáticos de la literatura clásica y en especial a quienes estén
más interiorizados en la novela original.
Escrito por Sorlac.







