Japón ha sido tierra de grandes bandas de Heavy
Metal (lo cual no es nada nuevo) y de talentosos guitarristas que aprendieron
de los mejores exponentes de las seis cuerdas, desde Akira Takasaki (Loudness,
Lazy) hasta Syu (Galneryus, Animetal), pasando por Yuji Adachi (Dead End, Jesus), Yasumitsu Shimizu (Hellen, Babylon), o Kyoji Yamamoto (Bow Wow), pero en esta oportunidad no hablaremos de ellos, sino de Norifumi Shima y su banda Concerto Moon, con su
segundo disco que lleva por título From
Father To Son, editado en 1998 por el sello japonés VAP Records.
La banda oriunda de Kagawa se
mostró inmersa en los sonidos del Power Metal Neoclásico desde sus comienzos, siendo influenciados por los primeros trabajos del Dios sueco Yngwie Malmsteen (siendo Marching
Out de 1985 un referente en este aspecto). From Father To Son, como fue
recién mencionado, es el segundo disco de la banda, continuación del grandioso Fragments Of The Moon y el single 鋼鉄組曲 -宇宙より愛をこめた-, ambos editados en 1997 (el single es un medley tributo al anime de Uchuu Senkan Yamato de 13 minutos de
duración).
En las siguientes líneas revisaremos este disco a
través de cada uno de sus diez temas.
Los fuegos los abre Dream Chaser, con una introducción y un riff principal que
recuerdan mucho a los mejores tiempos de Malmsteen, pero que también traen a la
memoria el tema Burning Vengeance de
Precious. Musicalmente se mueve de
forma muy natural por los terrenos del Power Metal europeo de la época, pero sin
sonar como muchas de las bandas que salieron en ese entonces y quedaron en el
olvido. Además, el coro es bastante potente con Takao Osaki, quien suena impecable en las labores vocales cantando “I´m
chasing my way / Still I´m dreaming / They call me fool / But I´m chasing with
my broken wings”. Kohsaku Mitani
(bajo) e Ichiro Nagai (batería)
suenan muy compenetrados en la base rítimica, y Toshiyuke Koike (teclados) sabe aportar cuando debe hacerlo.
Surrender
tiene un comienzo que suena a un cruce bastante efectivo entre Anthem y Deep Purple,
pues te mantiene pegado escuchando el tema, y un coro que no
baja la intensidad que este presenta, con un climax en forma de un solo impresionante por
parte de Shima, quien da cátedra de cómo tocar solos complicados sin caer en la
arrogancia o la monotonía que producen algunos virtuosos. También es para
destacar el solo de Koike que cierra el tema y le da un mayor matiz a este.
Moonlight
After the Rain comienza más tranquilo, con solo muy bien trabajado
acompañado de un fondo con el teclado, convirtiéndose en un tema mid-tempo de
esos que evocan bastantes emociones, pero al llegar a la parte anterior del coro
este va tomando una intensidad mayor, el cual me trae a la memoria a Obsession en la época del Methods of Madness de 1987, incluso cuando Osaki y Michael Vescera tengan
registros vocales muy distintos. Sin duda un gran tema.
Inside Story
con su comienzo más Powermetalero da pie a un tema que se mueve con un gran
riff. Aquí es donde debo decir que los teclados en una banda de Metal tradicional
son más que bienvenidos. No soy muy amigo de los teclados excesivos
en temas de Heavy Metal, y solo los apruebo cuando estos cumplan con ser un aporte y no estén
ocupando más espacio del debido. Al igual que en los anteriores temas, Shima se
luce con su calidad a la hora de tocar grandes solos.
One and Only
es la “balada” del disco. Es un tema suave (en los momentos que debe serlo) donde
la voz de Osaki se maneja muy bien y no se siente forzada. Aquí la
participación de Koike es trascendental, pues toma un rol mayor y quizás el rol
principal de la canción cuando la guitarra de Shima no interviene en primer
plano. El coro está a la altura y destaca por la intensidad que no destiñe al
resto del tema.
La segunda mitad del disco la comienza From Father to Son, tema que da nombre al disco. El riff del comienzo se mueve un poco por los sonidos más japoneses (entiéndase en el estilo de bandas como Babylon o tal vez Terra Rosa en sus inicios) y da paso a estrofas y estribillos muy bien trabajados, siempre manteniendo la esencia del sonido japonés que puedes encontrar en bandas más virtuosas. Sin duda otro de los grandes temas del disco.
Somewhere in
Time tiene una vibra más hardroquera (algo de Rainbow se puede notar en las influencias), pero con el sello de la
banda, aunque en un principio sus riffs no parecieran decir que se moverá por
terrenos más cercanos al Power metal, con el coro y en especial el solo dejándolo
claro. Es un tema que tal vez los más fanáticos del Power Metal europeo
dejarían pasar a la primera escuchada, pero sin duda sería un error porque el
tema va en alza en cuanto a su calidad.
The Last
Betting, octavo tema del disco es un cover de la banda Zenith (anterior banda de Takao
Osaki) que participaron en el Split Make
It Shine Vol. I de 1995, editado por el legendario sello japonés Mandrake Root Records, aunque este tema
es original de un demo del año 1994. Este tema es más cercano al Heavy Metal
que al Power Metal, pero muy en el estilo japonés. Tengo que decirlo nuevamente,
pero ¡que gran aporte es Toshiyuke Koike
en el teclado! Este tema gustará mucho a fanáticos de bandas como Dokken, Bow Wow o Earthshaker.
Con un comienzo que es una buena clase de
virtusismo para dar pie a riffs powermetaleros se presenta Into the Fire. Aquí puedes decir que encuentras lo que es el sonido
de Concerto Moon, elegante y
potente. A la mitad del tema hay un cambio radical donde el teclado es muy
importante, dando comienzo a un solo entre el teclado y la guitarra muy bueno
(en especial el teclado), con el solo de guitarra la velocidad del tema acelera
bastante, de verdad que tocan bien, bastante bien.
Change My
Heart, tema que finaliza esta placa, parte con un riff potente de la
escuela de Yngwie Malmsteen y se
mantiene por los rumbos que escuchamos en temas como Dream Chaser o From Father
to Son. Un tema más que potente y, a estas alturas, una muy buena forma de
cerrar los cerca de 59 minutos que dura esta placa.
From Father
To Son es un disco que destaca por ser honesto en cuanto a su sonido. No
reniega de sus influencias, pero tampoco dependen de ellas para destacar. Por
decirlo de alguna forma, esto es un elemento dentro del conjunto que
representa el disco, y en especial el sonido de la banda como tal. En cuanto a
los temas, desde el comienzo continúan lo que la banda empezó con Fragments of The Moon, siempre
manteniendo la calidad y, aún más importante, sin hacer sentir que estos fueran
algo así como los que no alcanzaron a quedar en esta anterior placa.
Hoy en día, From
Father To Son es un disco clásico del Metal Neoclásico japonés, a la altura
de joyas como Talon of King de Hellen, To Glory We Steer de Precious
o Farewell de Babylon y también, hay que decirlo, es uno de los grandes discos del
género a nivel mundial, con nada que envidiarle a discos como Shakin´ Brains de Silver Mountain, The Oracle
de Ring Of Fire, los discos de Angelo Perlepes´ Mystery, o los de Yngwie Malmsteen en sus mejores tiempos.
Sin duda es un disco que vale la pena escuchar, en
especial si eres fanático del Power Metal y del Metal japonés de corte más
clásico.




