Al parecer todo el CGI en Aladdín, no fue suficiente para Will
Smith y decidieron aplicar la máxima tecnología posible para Proyecto Géminis.
La verdad es que este proyecto existe en la producción de Walt Disney desde 1997,
pero ya que la tecnología no era suficiente por aquella época, debieron esperar
hasta el 2016 para retomar la producción; con Ang Lee en la dirección, más los actores Mary
Elizabeth Winstead, Benedict Wong y Clive Owen sumándose al elenco comienza el
rodaje que nos presenta a Will Smith de 50 años vs Will Smith 27 años menor.
Henry Brogan, un asesino a sueldo comienza a tomar
conciencia de lo que significa su trabajo y luego de un último tiro, decide retirarse.
Por supuesto que la vida no es así de sencilla y es perseguido por un
implacable sicario que sorprendentemente es su clon, Clay Junior. Si bien, el
atractivo de la película es efectivamente su nivel de tecnología, dejando las
escenas de acción con la vara más que alta para futuros films, pero… ¿Qué pasó
con la trama? No quiero pensar que se quedaron con la historia del '97 y ya, es
decir, si esperaron tantos años para lograr un buen resultado en los efectos, cómo
no actualizar un poco la historia.
Conforme nos van presentando personajes, su historia,
objetivos y características, más me voy convenciendo de que no lograré entrar o
empatizar con ninguno de ellos. La narrativa de la película queda un tanto al
debe y hasta se vuelve lenta a ratos, sobre todo cuando nos damos cuenta de que
esta historia, aparte de estar más que repetida, no tiene nada nuevo ni nada
que logre emocionarte. Lo que a mi parecer y poniéndome en el lugar de actriz,
es algo terrible ver al personaje de Clay Junior, llorar, emocionarse, reclamar
y decir textos que no llegan de ninguna manera, te hace sentir hasta una
persona fría, porque lo único que quieres es que termine esa escena para
continuar con la acción.
Total y definitivamente valió la pena la espera. Un acierto
gigante de la cinta son las escenas de acción y ver a Will Smith gozar como en
aquella época. Si tenemos que ponernos algo ñoños para explicar por qué en este
sentido logra tan buen resultado, lo haremos. Estamos acostumbrados a ver una
película a 24 fotogramas por segundo, la producción para este film, logra
realizar 120 fotogramas por segundo y eso sumado a una tecnología 3D, te hace
sentir que eres parte de la película. Personalmente no soy fan del cine en 3D,
pero debo decir que me sentí muy cómoda viéndola, porque lograban el objetivo
de claridad, alta definición y detalle en cada escena. Pero como dije antes,
la vida no es tan simple y aquello que sí había logrado cautivar, se desploma un
poquito cuando vemos a Clay con luz de día, de pronto me sentí en un juego de Quantic
Dream con la cara de Will Smith pestañando robóticamente, pero es un detalle del
que puedes reírte después de todos los buenos efectos que nos acaban de
mostrar.
Honestamente, es muy difícil que los actores en esta cinta
se ganen un premio por su interpretación. Pero de que la vas a apreciar como
género de ciencia ficción y acción, las vas a apreciar. Así que como siempre,
los dejamos totalmente invitados a pasar un buen rato con la película y Will
Smith por partida doble.
Por Deb!







