Cuando se anunció la realización de esta película
con la participación de Martin Scorcesse, Al Pacino, Robert de Niro y Joe Pesci
internet explotó: las expectativas que generó la convergencia de estos
monstruos del séptimo arte hacía que The Irishman fuera uno de los estrenos más
esperados del año.
Más allá de la cautela usual que muestro
frente a este tipo de anuncios, también había elementos a considerar para
moderar las expectativas: en primer lugar el hecho de que un buen elenco y un buen
director no necesariamente garantizan el éxito de una producción; segundo, esta
es una apuesta de Netflix quien trata de fortalecer su parrilla ante la
arremetida de nuevas plataformas de streaming. En esta pasada le doy crédito a
Netflix por lograr convencer a un director sumamente ortodoxo como Scorcese de
guiar este proyecto; y como último elemento, sacar del retiro a Joe Pesci, el cual
llevaba 20 años sin actuar, lo cual no deja de ser menor. Todas las dudas que podía
surgir son disipadas desde el primer minuto de la película.
The irishman esta basada en el libro “I Heard
you Paint houses” de Charles Brandt, el cual narra la historia de Frank Sheeran
(Robert de Niro), un ex militar estadounidense de origen irlandés, el cual, de la
mano de Russel Buffalino (Joe Pesci), realiza trabajos para el crimen
organizado, normalmente asesinatos, y este involucramiento en el mundo criminal
lo conduce a Jimmy Hoffa (Al Pacino) líder de la Hermandad Internacional de Camioneros,
el sindicato más grande de Estados Unidos, lo cual lo convertía a Hoffa en uno
de los personajes mas influyentes de la década de los 50 y 60 en Estados
Unidos. Frank y Jimmy entablan una amistad mientras trabajan juntos en el
sindicato en cuestión.
La película es impecable desde muchos
aspectos: las actuaciones son de la calidad de la que uno puede esperar de
Pacino y De Niro, y a Joe Pesci no se le nota en lo más mínimo los años retirado de
la actuación, como también los aspectos técnicos son destacados. Personalmente, creo que el rejuvenecimiento digital es una técnica que ha sido empleada de manera
correcta. Si bien es cierto que uno nota que no pueden arreglar ciertas cosas, en
verdad no es algo que perturbe el disfrute de la película.
El aspecto que más destaco de esta película
es el giro que toma la misma: esta es narrada mediante flashbacks del
protagonista, mostrando la vida que tiene como miembro de la mafia, y uno podría
suponer que es un homenaje a las grandes obras de este género. Sin embargo, casi
al final de la película, esta adquiere un tono más existencialista, viendo como
sus pares miembros del crimen organizado se vuelven viejos, y todo el poder que
alguna vez ostentaron languidece ante el inexorable paso del tiempo, y por eso el
detalle del método narrativo de la película adquiere una importancia brutal, ya
que narra su historia desde cuando fue poderoso e influyente a ser un anciano decrépito
abandonado en el asilo, porque otro aspecto que cobra real importancia es el
distanciamiento que tiene con la familia. Antes esa distancia estaba solapada
por la gente que se le acercaba en sus años de gloria, pero al perder
preponderancia esa gente la abandona, y cuando se dio cuenta de que la familia
era el vínculo que se debía sostener, era demasiado tarde.
En síntesis es una película que vale la
pena ver. Las tres horas y media que dura la filmación no se notan por el
estilo ágil de la narrativa que tiene y los diálogos son bastante envolventes. Creo que en esta pasada Netflix se anotó un poroto en la contienda por la hegemonía
en las plataformas de streaming.
Escrito por Miguel
Escrito por Miguel






