Hace
unos días atrás, terminé de ver la serie Orange
is the new black. Fue algo así como cerrar un ciclo, ya que la serie comenzó el año 2013 y terminó el 2019. OITNB fue una de las
primeras series LGBT que vi con emoción, aún no veía cosas mejores en relación
a la representación lésbica en ese tiempo (al menos no en series).
Orange is the new black es el título del libro escrito por Piper Kerman que relata
su experiencia en prisión, y fue en esta novela en la que se basó la serie de
Netflix. Cabe destacar que la mayoría de lo que ocurre en ésta no es lo mismo
que se describe en el libro autobiográfico, porque si no, sería demasiado
aburrido.
Como era de esperarse, la protagonista de esta
historia es Piper, una típica mujer de clase acomodada (rubia, blanca y con
buena educación) respecto al resto de las reclusas que terminó ahí por ayudar a
su antaño novia Alex a traficar drogas o específicamente lavado de dinero.
Aquello
fue hace años atrás, te dan a entender que ellas tuvieron una relación
apasionada e intensa, pero que todo se acabó y más aún luego que Piper
terminara en prisión gracias a que Alex la delató echando a perder la vida
normal que había logrado tener.
Pero,
a pesar de la traición, la calentura puede más y Piper termina enrollándose de
nuevo con Alex (quien no, en todo caso). Y en medio de su tortuosa relación, la
rubia conoce a otras mujeres con las que se va relacionando a lo largo de la
historia: Red (Reznikov), una mujer de mediana edad rusa que se encarga de la
comida, Nicky; una lesbiana que está enamorada de una italiana media loca
llamada Lorna, Dogget o Pennsatucky, una drogadicta con la que Piper tiene
varios conflictos en un principio, Dayanara Díaz, una latina que no sabe hablar
español, Sophia Burset, la única reclusa transgénero, y Bo, que cumple varios
estereotipos de la lesbiana “camiona”, Taystee, que podría decirse que es la
líder de las “negras” de la prisión y Suzanne, una de las primeras en
enamorarse y obsesionarse con Piper, y que tiene trastornos mentales.
Al
ser una prisión, obviamente se divide en grupos; están las blancas, las latinas,
las negras y las viejas. Dentro de este abanico te muestran las diferentes
realidades que se viven en cada comunidad, aunque en las primeras temporadas
todo es relativamente suave y cargado de humor negro. También se refleja
bastante el abuso de poder de los guardias de la prisión hacia las reclusas,
llevándolas incluso a un motín que termina con todas en máxima seguridad.
Como
hay una gran diversidad de personajes, a lo largo de las temporadas te van
mostrando más sobre la historia de las reclusas principales como también te
cuentan sobre las nuevas que van llegando, cómo terminaron en prisión, sus
remordimientos, sus familias, etc. En OITNB no hay mucha violencia, hay más
palabrotas y humor negro, además, en la últimas dos temporadas, con la trama un
tanto floja, se dedicaron a exponer los problemas migratorios que hay en USA y
sobre todo criticar en cierta forma a Trump.
En
resumen, OITNB es una serie buena las primeras dos temporadas, ya que de ahí en
adelante la trama se diluyó en personajes secundarios. En algún momento incluso
sacaron a Nicky de pantalla por varios episodios, y realmente se le extrañaba,
ya que su personaje es bastante carismático y te encariñas enseguida.
Desde
mi punto de vista, para ser una serie carcelaria, diría que le falta violencia
cruda (como la que muestran en Wentworth, una serie carcelaria australiana),
que la haga ver más realista. Pero como siempre se centró en el humor negro
supongo que no se puede hacer nada. Otro punto importante es la relación de
Piper y Alex. Si bien mi corazón de fangirl quería que ellas se quedaran
juntas, lo correcto hubiera sido que se separaran, ya que la relación que
tenían ambas no era precisamente saludable. Pero, ya que las dejaron juntas, en
verdad hubiera preferido un final mostrando unos años más en el futuro cuando
ambas estuvieran en la vida real saliendo en una cita, como una pareja normal (aunque
sea cliché).
Finalmente,
creo que OITNB tiene matices políticamente correctos como también otros que
reflejan la realidad norteamericana, así que sí recomendaría la serie por ese
aspecto, pero al menos en representatividad lésbica creo que queda un poco al debe
(un tanto estereotipado todo, por eso). Dentro de todo, es entretenida con su característico
humor negro y tiene actrices excelentes, pero aun así, creo que ese final no
valió por todas esas 7 temporadas para las protagonistas.
Esta
fue la Sección Yuri de hoy, como siempre el mismo día por el mismo canal.
Escrito por Javiera









