Hoy, vengo a hablar de un disco que marcó un antes
y un después en la historia del Heavy Metal: Trascendence, segundo disco de los estadounidenses Crimson Glory. No es un disco
cualquiera, ciertamente, sino que es un disco que nació para “trascender”,
convirtiéndose en un clásico imprescindible para fanáticos del Power Metal
Progresivo, la US Metal y del Metal tradicional en general. Si bien Crimson Glory no es una de las bandas a
las que se les puede atribuir ser creadores o pioneros de este género, al
lado de bandas como Queensrÿche, Fates Warning y Savatage, sí es una banda que estuvo a la vanguardia de este. Con
su disco debut de 1986, el cual simplemente se tituló Crimson Glory, dejaron en claro no solo la genialidad que estos
enmascarados estaban creando, sino que también estaban para cosas grandes; en
especial teniendo a un verdadero Dios como vocalista, al eterno Midnight (1962-2009).
Pero lo que vendría con Trascendence
era algo a otro nivel; es un disco adelantado a su tiempo, al nivel de trabajos
como el Rage for Order de Queensrÿche. La razón de esto es su
sonido, que desde un comienzo no tiene parecido a lo que ofrecían otras bandas
en ese entonces, además de diferenciarse de lo que fue su primer disco. Aunque,
si bien en ambos discos, el Heavy Metal y el Power Metal son esenciales
en su sonido, acá los sonidos progresivos eran los que tomaban mayor protagonismo,
pero no solo es eso: también hay un ambiente místico que se crea a partir de
las composiciones, donde todos los instrumentos y la voz son fundamentales para
que se concrete de esta forma.
Editado en 1988, por el sello Roadrunner
Records, este disco con 10 temas es el que revisaremos el día de hoy. La
banda en este disco está conformada por Midnight
en las voces; Jon Drenning como guitarrista
principal; Ben Jackson como
guitarrista rítmico; Jeff Lords en
el bajo; y Dana Burnell en la
batería.
El disco empieza con Lady of
Winter, con un riff bastante potente donde al entrar el resto de los
instrumentos se nota la influencia de bandas progresivas en la forma en que Dana Burnell se maneja en la batería.
Musicalmente goza de mucha técnica, y no solo de la base rítmica, sino también
en las guitarras, especialmente en el solo; donde la segunda guitarra, junto al
bajo y la batería logran crear un momento lleno de intensidad. Aquí no se puede
dejar de lado la labor de Midnight,
quien canta con tonos muy altos, sin ser forzado, rozando la brutalidad en
cuanto a este tipo de forma de cantar se esta hablando.
Red Sharks parte con un
riff demoledor, y nuevamente la batería de Burnell se luce. Empieza increíble y
lo que viene después es oro puro. Con un Midnight
cantando a niveles desgarradores con sus tonos altos en las estrofas, las
cuales se van cambiando con tonos más bajos en los coros. El solo es
impresionante, muy bien trabajado en especial el solo con dos guitarras.
Después de esto viene una parte donde Midnight
da cátedra de lo que es potencia (quizás las alabanzas a su voz se verán harto
acá, pero es que realmente es imposible no hacerlo notar, siendo uno de los
mejores vocalistas que este género nos ha dado, y de la música en general).
Painted Skies comienza de
forma suave, con guitarras acústicas mientras Midnight nos muestra una faceta más trágica en su forma de cantar,
para dar paso al coro; que es poderoso, valiéndose de lo que expresa en
todos sus elementos. La sección del solo destaca mucho por lo directo que es,
expresivo a más no poder. Un clásico de la banda y de la US Metal sin duda
alguna.
Masque of the Red Death comienza
con un riff que recuerda un poco a Fates
Warning en la época del The Spectre
Within, pero Midnight es
diferente de John Arch y se agradece
(tener dos vocalistas de este nivel siempre es más que un agrado). Con riffs
que tienen algo de lo que mostraron en su primer disco, en especial con lo que
son temas como Angels of War, con
algo de galope al final de cada compás se desenvuelven las estrofas para abrir
paso a un coro poderoso, donde los tonos de altos del vocalista enmascarado no
dejan indiferente a nadie. El solo se mueve en un comienzo en un momento donde
bajan un poco las revoluciones (sin ser algo suave) y después este vuelve a lo
que era en un comienzo. No está demás decir que este tema está basado en la
historia de Edgar Allan Poe.
El quinto tema del disco, In
Dark Places, tiene un comienzo más sobrio, con un riff algo más clásico, con
un aire místico, en especial en su coro, donde la música te transporta a un
lugar donde pareciera que la realidad se mezclara con la fantasía. Al escuchar
el “In dark places we will be / forever beyond the
light / In dark places we will be free / from the pain that fills our lives”
aprecias la magia en su creación: es poesía hecha música.
Where Dragons Rule es un
tema que desde un principio empieza de forma intensa, con un riff hecho con magia,
el cual se convierte en la ambientación para que Midnight nos relate con toda su potencia la letra hasta llegar el
coro; soberbio con un riff que no se queda atrás en adjetivos. Antes del solo,
el tema cambia para llegar a una sección que es la misma de la introducción,
pero ahora Jon Drenning entra con
un solo de guitarra poderoso. Un tema lleno de técnica y complejidad mientras
avanza. Uno de los mejores temas del disco.
Lonely, séptimo tema del disco,
y único single de este, empieza como una balada, pero no me malentiendan: no es
un tema empalagoso, tiene la gracia que ha caracterizado al disco en sus temas
anteriores hasta ahora, y mientras avanza el tema, este va adquiriendo más
fuerza hasta convertirse en un tema poderoso. El solo de guitarra es muy acorde
al tema en general.
Burning Bridges, octavo
tema del disco, empieza con guitarras acústicas y el teclado acompañando de
forma sobria, creando una ambientación con un aire sombrío. Midnight entra con
un tono doloroso y trágico, moviéndose entre la suavidad y lo desgarrador. Al
terminar la estrofa entra un riff soberbio (que sirve de base para el coro),
para volver a la estructura de la estrofa anterior y después el coro, para
continuar con una sección que sigue de forma perfecta lo que es el coro, con
una sensación mágica, pero a la vez con angustia. El solo es muy bueno, pero la
sección instrumental no se queda atrás, manteniendo siempre la sensación que
crea el tema desde un comienzo. El climax llega con el coro nuevamente con ese
riff que es impresionante, siendo uno de los puntos más altos de este disco.
Eternal World comienza
solemne y mística, para dar paso a uno de los temas con más esencia
powermetalera en el catálogo de los enmascarados. Cabe destacar el grito que Midnight realiza a los 2 minutos y 39
segundos (es un si bemol mayor, lo cual es bastante difícil para un vocalista
masculino), dando paso a un solo veloz y alucinante con el cual termina este
tema.
Para cerrar el disco, Trascendence,
tema que da nombre al disco, empieza de una forma similar que Eternal World, pero a diferencia de
este, las guitarras acústicas son protagonistas. La labor de Midnight y el acompañamiento de la
guitarra eléctrica aportan mucho al misticismo que logra crear la música.
Trascendence salió en un
momento en que el Metal Progresivo, o en este caso, el Power Metal Progresivo,
no solo daba sus primeros pasos, sino QUE también gozaba de una buena etapa, justo
en la época en que salieron discos tan importantes para el género como lo son One Small Voice de Heir Apparent, Programrmed
de Lethal, Operation: Mindcrime y Empire
de Queensrÿche, Perfect Symmetry de Fates
Warning y When Dream and Day Unite
de Dream Theater, que al día de hoy
se mantienen tan vigentes como hace 30 años. A pesar de que el género hoy en
día es totalmente distinto a lo que era en ese entonces, es cosa de ver a Dream Theater por ejemplo, quienes en
su último disco, Distance over Time,
es una banda totalmente distinta a la que lanzó en 1989 el When Dream and Day Unite, por dar un ejemplo.
Al igual que los discos recién mencionados, Trascendence se ha mantenido estoico ante el paso del tiempo, y si
bien Crimson Glory saco discos
después de este, la historia fue bastante diferente, especialmente con el
proceso de su tercer disco, Strange and
Beautiful, donde se pudieron apreciar como las influencias personales de Midnight y Jon Drenning (bandas como Pink
Floyd y Led Zeppelin), tomaron
mayor fuerza en la composición de su música, lo cual llevó en cierta forma a la
banda cuesta abajo, sumado al lanzamiento del débil Astronomica de 1999 con Wade
Black como vocalista y otros sucesos (la muerte de Midnight en 2009 y el retorno a los escenarios con Todd La Torre como vocalista), pero
eso es historia que no se abordará acá.
Como mencioné en el comienzo de esta reseña, no es un disco
cualquiera. Sus composiciones ambiciosas, con una técnica impresionante en la
ejecución de su música y el poderío estremecedor de la voz de Midnight, son dignos de análisis. Todos
los elementos que conforman Trascendence
logran crear algo de naturaleza surrealista, verdadera poesía auditiva, ante la
cual es imposible no sumergirse en su complejidad y maravillarse ante esta
creación.
Trascendence es, sin duda
alguna, uno de los mejores discos de la historia; el nivel de sus
composiciones, la ejecución y el trabajo vocal, además de ser un referente para
un género que estaba dando sus primeros pasos, son factores que refuerzan estas
palabras. Recomendado para quienes gustan de material como el mencionado más
arriba, y también de bandas como Sanctuary
(en especial Into the Mirror Black
de 1990), Vicious Rumors (en
especial Digital Dictator de 1988), Titan Force y Conception.
Por último, espero que todos quienes nos leen se encuentren bien en estos momentos complicados, y que se cuiden. No salgan si no es necesario, y si lo es, intenten no exponerse para no tener que pasar malos ratos y tal vez no tener que lamentar pérdidas en el peor de los casos.
Escrito por Sorlac.






