Retrato de una mujer en llamas
es una película francesa del año 2019 dirigida por Céline Sciamma (que dirigió
también Tomboy), que corresponde al género drama histórico.
Con una puesta en escena
impecable, esta película ambientada a finales del siglo XVIII te muestra la historia
de Marianne, una pintora que, mientras enseña a sus alumnas, recuerda su
historia de amor cuando ve su cuadro llamado “Retrato de una mujer en llamas”.
A Marianne le encargan un
retrato, por lo que tiene que viajar a una isla. Allí conoce a Eloíse, quien
salió de un convento para casarse en lugar de su hermana. Su madre quiere un
retrato antes de la boda, pero le pide a Marianne que la observe
disimuladamente para pintarla, porque el pintor anterior no pudo hacerlo debido
a que Eloíse se negaba a posar.
Desde ese momento, Marianne
simula ser la dama de compañía de Eloíse, pero lentamente se va enamorando de
ella. Muy lentamente. En ocasiones vas a tener ganas de juntar sus cabezas
para que se besen. En fin, Marianne logra hacer un primer retrato, pero cuando
se lo muestra a Eloíse, además de contarle la verdad, que vino para pintarla,
no acompañarla, ella lo rechaza, diciendo que le falta personalidad al óleo.
Así que Marianne arruina la
pintura, haciendo que la madre la quiera echar a patadas, pero sorpresivamente
Eloíse accede a posar para un segundo retrato. Luego de eso, se quedan solas, sólo con la
criada, de esta manera logran profundizar su relación, entre paseos al mar,
juegos de cartas y vino.
Un día, en una cueva a orillas
del mar, se besan (¡por fin!). Su relación cambia para siempre desde ese momento.
Pero, nunca deja de ser una alegoría a Orfeo, que al voltear atrás pierde a Eurídice
para siempre. Ellas deciden quedarse con el recuerdo, plasmado en los pequeños
retratos creados por Marianne.
Esta fue la recomendación yuri
de esta semana, nos vemos a la próxima.
Escrito por Javiera









