Hoy nos encontramos nuevamente para recomendarles una bilogía de películas que personalmente me ha divertido mucho, sobre todo si te gusta el cine de comedia de terror. Y es “La Niñera” del año 2017 y su secuela “La niñera: Reina Letal” del 2020, ambas dirigidas por Joseph McGinty Nichol y escritas por Brian Duffield.
Dentro de la gran gama de películas de esta categoría, del cine de comedia de terror, en particular, destaca por la gran puesta en escena y se logra sentir un gran amor tras cámara. Pero sobre todo, a diferencia de muchas de su género, posee una calidad aceptable y decente, en su guion e historia, además de su uso de los recursos, donde siempre se destaca el color, vestuario, la música, entre otros.
La primera entrega, te explica la historia de un chico de doce años, Cole Johnson, interpretado por Judah Lewis, que tiene una niñera, Bee, interpretado por la actriz Samara Weaving. En general Cole es un chico normal, con padres comunes, es molestado por su vecino y tiene una gran amiga que es su vecina, con la que se junta después de la hora para dormir. Al comienzo de la película te dan a entender que la niñera, Bee, es muy normal, le tiene cariño a Cole. Pero una noche cuando Cole intenta ver que hace Bee, después que él se va a dormir, la ve con sus compañeros de la secundaria, los que estaban jugando a “verdad o reto”, pero cuando Bee tiene que besar a un chico, esta le apuñala la espalda. Desde aquí en adelante todo en la película se comienza a descontrolar, revelándose que Bee y sus amigos son parte de una secta de sangre. El pobre Cole, pasa toda la película intentando salvarse y finalmente cuando Bee muere, él les dice a sus padres en la última escena de la película, que no necesita más una niñera. Lo interesante es que en una escena post créditos se ve a Bee atacando a un bombero.

Todo esto continua en
la secuela “La niñera: Reina Letal”, lanzada este año y se ve reflejada la
misma dedicación y amor como en la anterior, dándole un cierre coherente a la
historia de Cole, que en esta segunda entrega te explican que ni la policía ni
bomberos encontraron a ningún muerto de la película anterior.
El filme comienza dos
años después de lo ocurrido y ahora Cole asiste a la secundaria, siendo un
estudiante un poco marginado, por lo ocurrido con lo de la secta satánica, la única persona le cree es su amiga y vecina Melanie. Quien en esta
entrega lo intenta apoyar para que sea un adolescente más “común”, junto con
compañeros. Cole intenta explicar a su psicólogo de la escuela que todo fue
real, y se siente como “Sarah Connor” intentando convencer a todos que “Terminator”
era real. Pero todo llega al punto que los padres de Cole lo intentan internar en un psiquiátrico y este sigue el consejo de su amiga yéndose de fiesta con el novio de ella y sus amigos. Sin esperarse, claro, que en realidad volvería ocurrir lo mismo
que en la entrega anterior y los amigos de Bee que mató hace dos años revivieron y esta vez
no están solos.
Un excelente par de películas
para ver un fin de semana o cuando te quieres relajar, reír un poco y notar
muchas referencias a otras películas.
¡Nos vemos una próxima
vez!
Escrito por Rezuri







