John Wick Chapter
3: Parabellum es la tercera entrega de la saga de acción dirigida por Chad Stahelski y protagonizada por Keanu Reeves. Una historia
donde no solo nos muestran a un hombre siendo el mejor de los asesinos, sino
también con corazón y sentimientos profundos. Mientras lo vemos vengando a su
perra, su auto y recordando al amor de su vida con dolor, también lo vemos convertir
golpes, sangre y muertes en arte.
Más concido como “Baba Yagá” nuestro querido hombre del saco, comienza la tercera
parte de esta saga, justo donde lo dejaron en la segunda; Siendo perseguido por
un sin número de sicarios que quieren eliminarlo.
A pesar de que me
encanta el género, debo admitir que en la primera entrega, al principio dije: ¿Esa
es la trama de la película, en serio?, pero conforme fue avanzando, me fui dejando
llevar por todo lo que significa la coreografía de esta humilde cinta; digo
humilde, porque hay que mencionar que en un principio se consideraba un filme
de bajo presupuesto y pese a que ha logrado posicionarse donde se merece, no
han dejado de lado su propósito inicial: entretener con el arte de la acción.
Lo que hace
maravillosa a esta película, es que logras apreciar el trabajo que hay detrás de ella,
ves cada movimiento como una coreografía y arduo entrenamiento. Los detalles en
cada batalla, los golpes, las espadas, los disparos, los animales; y un sinfín de
elementos que hacen que estés expectante en cada escena. Mezclando la danza con
este mundo turbio de la Orden, combinando persecuciones a caballo con peleas de
espadas en motos. Mostrándote perros entrenadísimos para matar. Sin mencionar
los escenarios que escogen. Finalmente, uno agradece que la trama sea ligera y
te puedas enfocar en lo visual, que sin duda esta película, para mí gusto, es
la que se lleva todos los aplausos.
Pese a que la
trama es sencilla, como mencioné antes, la película se complementa
perfectamente con la historia, gracias al atractivo elenco que la conforma,
como: Laurence Fishburne, Ian McShane, Anjelica Huston y Halle Berry. No puedo
dejar de mencionar que me llama bastante la atención la actuación de Halle
Berry, en este personaje que logra cautivarte desde la emoción hasta los movimientos
en cada batalla. El trabajo que hay detrás y el esfuerzo de la actriz, que por
cierto nunca ha sido de mis favoritas, logran que quiera decir: ¡Ey Halle, tú
sí que sabes tratar con tus perros!.
Son muy pocas
las incongruencias e inquietudes que me genera esta cinta, pero no puedo evitar reparar en detallitos, pese a que se entiende el estilo Neo-noir y puedes comprender el juego de que el personaje es prácticamente invencible, pienso que hay que tener cuidado con que los sucesos se vuelvan un tanto predecibles. Pero para no adelantarte más, te invito a verla y a juzgarla por ti mismo. Mientras yo me despido, citando a Winston: “Si
quieres paz, prepárate para la guerra”
Escrito por Deb.






