No es un secreto que para los amantes del Yuri en ocasiones
se hace difícil encontrar una buena historia para ver. Por eso, en Generación
Geek traemos una sección especial para el Yuri (género que hace referencia al amor entre chicas) porque, en el mundo ya hay
suficiente espacio y difusión para el Yaoi (género que hace referencia al amor entre chicos), a diferencia de lo que sucede con
este género tan menospreciado a veces.
Como primera recomendación, he decidido partir con un anime
ligero y entretenido: Kobayashi-san Chi no maid dragon. Como el nombre lo
indica, en esta serie verás dragones de todo tipo, pero como también está
dentro de la categoría “recuentos de la vida”, no verás nada especialmente
épico, pero sí te reirás bastante. Este anime fue adaptado del manga de Coolkyoushinja por el
estudio Kyoto Animation el año 2017.
La historia va más o menos así: Kobayashi es una joven
japonesa entregada a su trabajo como programadora (un poco estereotipado, pero
se lo perdonas) que una noche después de ir por unos tragos se adentra en el
bosque y salva a una dragona, arrancándole la espada que la hería. Pero esta
dragona se transforma en humana después de que le ayuda, entonces Kobayashi la invita
a beber sake, y le dice que se puede quedar a vivir en su casa (como buena
borracha).
Al día siguiente Kobayashi con una resaca enorme y sin
recordar nada, al abrir la puerta de su apartamento para ir a trabajar, se
encuentra de cara con el ojo de un dragón. Obviamente piensa que está soñando a
pesar de que Tohru le explica todo lo que pasó anoche. A partir de ese momento,
la protagonista comienza una vida junto a Tohru, la dragona, quien tiene otros amigos de su
especie los cuales van apareciendo a lo largo de la serie. Debido a esto se forman
situaciones bastante graciosas, desde la obsesión de Tohru con Kobayashi,
hasta la adicción a los videojuegos del maligno dragón Fafnir.
Aunque Kobayashi está acostumbrada a su soledad, poco a poco va aceptando la compañía y cariño que Tohru abnegadamente le entrega, dejando de lado su orgullo para convertirse en la maid (sirvienta) perfecta con la que tanto sueña la protagonista y su mejor amigo otaku. Y cuando Kanna, una dragona aún pequeña llega a la puerta de su casa por seguir a Tohru, parece que Kobayashi consiguió su propia familia sin quererlo.
En resumen, te encariñas con cada aspecto de los personajes que van apareciendo, en este caso, los dragones que son conocidos o amigos de Tohru y que se mezclan casi perfecto con el mundo humano, como también te das cuenta que un hogar es mucho más cálido rodeado de tu familia o seres queridos, no importa qué raza o especie sean. Todo esto llevado con un humor más adulto en algunos casos, hacen que éste sea un anime inolvidable.
Aunque Kobayashi está acostumbrada a su soledad, poco a poco va aceptando la compañía y cariño que Tohru abnegadamente le entrega, dejando de lado su orgullo para convertirse en la maid (sirvienta) perfecta con la que tanto sueña la protagonista y su mejor amigo otaku. Y cuando Kanna, una dragona aún pequeña llega a la puerta de su casa por seguir a Tohru, parece que Kobayashi consiguió su propia familia sin quererlo.
En resumen, te encariñas con cada aspecto de los personajes que van apareciendo, en este caso, los dragones que son conocidos o amigos de Tohru y que se mezclan casi perfecto con el mundo humano, como también te das cuenta que un hogar es mucho más cálido rodeado de tu familia o seres queridos, no importa qué raza o especie sean. Todo esto llevado con un humor más adulto en algunos casos, hacen que éste sea un anime inolvidable.
Sin duda 13 episodios se hace poco, pero conserva el ritmo y
el cliché semi romántico en su justa medida, combinando muy bien un mundo
fantasioso con el mundo cotidiano de Kobayashi. Además, se confirmó este año
que saldrá una segunda temporada, pero si no puedes esperar puedes seguir la
historia en el manga.
Escrito por Javiera







